Saber Delegar es la Base del Crecimiento de la Empresa.

Muchas emprendedoras y emprendedores sueñan con que su negocio funcione solo, pero cuando tienen un problema o se enferman comprueban la triste realidad… Los negocios no funcionan solos.

Si nuestra empresa o emprendimiento depende un 100% de nuestra presencia, aunque nos deje buenos beneficios económicos, no tenemos una empresa sino un trabajo. Y, por lo tanto es difícil que alguna vez podamos vendérselo a otra persona.

El negocio comienza a tener valor cuando puede funcionar sin nuestra presencia constante. De alguna manera el desarrollo del negocio está condicionado a nuestra capacidad para delegar eficientemente en otras personas el trabajo que habitualmente realizamos. Tu trabajo debería ser dirigir (organizar, administrar) y pensar el negocio. Y una de las formas de conseguirlo es adoptando sistemáticamente una actitud de delegación.

Como comenzar a delegar

El primer paso es analizar todas las tareas que realizas diariamente y asignarle un valor con el objetivo de establecer prioridades mediante una suerte de matriz de valor.

Lo interesante de construir una matriz de valor es que permite comprender mucho mejor (ya que tiene asociado un valor monetario) la importancia de delegar. Para simplificar y clarificar este concepto tomaré prestada la idea de John Jantsch que sugiere que hay 4 tipos de trabajo que hacemos cada día y les da los siguientes valores: $5, $50, $500, $5,000.

Estos números no tienen importancia y no corresponden a ningún valor de mercado o divisa en particular. El objetivo es asignarles 4 valores bien diferenciados para comprender rápidamente que hay tareas que tienen poco valor económico ($5) y por lo tanto pueden ser delegadas muy fácilmente y otras, de alto valor ($5,000) que conviene ejecutar personalmente.

Para seguir con el ejemplo, las tareas cuyo valor sean $50 constituyen esas labores en la que no eres buena y donde es posible conseguir a alguien que las haga mejor y más rápido. En este rango estarían por ejemplo, desarrollar un website, armar una campaña de PPC, trabajos de contabilidad, etc. Claro que estos ejemplos varían según los casos, en esa tarea que yo soy mala y sería conveniente que derivara, muy bien puedes ser tú una estrella, cada caso es distinto pero la idea es la misma.

Las tareas que están alrededor de $500 son las más problemáticas. Generalmente se trata de tareas que son importantes, caras para delegar y donde tú te las ingenias para llevar adelante pero, como contrapartida,  te consume el tiempo que deberías dedicar a las tareas más importantes.

Las tareas evaluadas en $5,000 son difíciles de aceptar al comienzo pues puede ser que estén fuera de tu alcance actual y por lo tanto a veces no las percibimos como importantes. Se trata de labores que implican innovación, desarrollo de productos y/o servicios, implementación de procesos y su documentación, desarrollo de partnership, desarrollo de estrategias, etc., etc. todas tareas imprescindibles si alguna vez queremos vender el negocio.

La matriz es muy fácil de graficar, ya sea que tomes una hoja de papel y marques 4 columnas, una para cada valor numérico y una 5ta donde listas las tareas. O también puedes hacerla en un programa como Excel. Luego repasas tu lista de trabajo semanal y vas tarea por tarea tratando de asignarles un valor o, lo que es lo mismo, ubicarla en una columna. Las 2 primeras columnas son fáciles, el problema comienza cuando tratas de ubicar las tareas valuadas en $500, pues casi siempre contienen tareas que disfrutas haciendo y además piensas que nadie puede hacerlo mejor.

Creo que este jueguito no es fácil de entrada, cuando no tenemos experiencia en los negocios se nos hace bastante difícil asignar un valor monetario a las tareas y además estamos tan cargadas/os de trabajo, expectativas e ilusiones que queremos hacerlo todo.

Pero al tratar de completar esta matriz, revisarla periódicamente, corregir y además reflexionar sobre el punto, es cuando comenzamos realmente a progresar.

Una vez que adoptamos este enfoque es importante analizar diariamente nuestra lista de tareas a realizar (la famosa to-do list) para designar cada tarea como “para delegar” (¡y hacerlo!) o para ejecutar personalmente.

Saber delegar no es sólo para quienes tienen personal a cargo, a veces es posible contar con la ayuda de una asistente, aunque sea a tiempo parcial o virtual.

Conclusiones

Delegar no significa “patear” el trabajo a otro sino asignar y compartir responsabilidades, hacerlos partícipes de los resultados. Delegar significa liberar tiempo para poder pensar nuestro negocio, bajar nuestro nivel de estrés y disfrutar un poco más de la vida.

Por supuesto que implica seleccionar a la(s) persona(s) adecuadas para cada tarea y darles además cierto grado de libertad para alcanzar los resultados (por eso dicen que la delegación es sinónimo de confianza).

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